• Lun. Sep 26th, 2022


Vamos al grano desde un principio. Obi-Wan Kenobi, pese a cerrar su primera temporada con un episodio que tiene varios momentos épicos y muy bien logrados en lo visual, quedó muy lejos de cumplir las expectativas. Ciertamente, el siempre exigente fandom de Star Wars tenía el hype hasta las nubes, pues se trataba del retorno del legendario maestro Jedi y Ewan McGregor. Sin embargo, gran parte de la temporada es aburrida, predecible y sostenida en un fanservice que no le importa ignorar el canon.

La manera en que Disney ha tratado el canon de Star Wars es bastante curiosa. Cuando sumaron las licencias de Lucasfilm tras desembolsar poco más 4.000 millones de dólares, uno de los primeros movimientos fue desechar cualquier historia o personaje surgido en novelas, cómics y videojuegos. Así pues, los dirigidos por el ratón Mickey solo reconocieron la aportación narrativa de las películas existentes en aquel momento.

¿Por qué lo hicieron? Primeramente, porque querían tener pleno control narrativo de Star Wars. Es innegable que el canon, con el paso de los años, fue recibiendo aportaciones que ya ni siquiera eran inspeccionadas meticulosamente por Lucasfilm. En determinado momento, el control de tanto contenido se les fue de las manos. No obstante, esto también permitió que nacieran historias realmente entretenidas y, me atrevería decir, muchísimo más interesantes que la Saga Skywalker.

Star Wars The Knights of the Old Republic

A pesar de lo anterior, Disney no se lo pensó dos veces y desechó Star Wars Legends —como se le conoce a las historias licenciadas más allá de los largometrajes—. Los fans, evidentemente, no estuvieron de acuerdo. Pero ese disgusto no le importó a la compañía, porque a partir de aquí tenían toda la libertad creativa de crear sus propias historias y personajes tan solo respetando las dos trilogías de filmes.

Esto dio origen a dos spin-off y una tercera trilogía que funcionó como continuación de la Saga Skywalker. El resultado final ya lo conocemos todos: tres filmes decepcionantes, intrascendentes y que por momentos dan la sensación de no estar conectados entre sí. Aunque Disney no lo reconozca, la ola de críticas sobre estas producciones provocó que se replantearan su estrategia, originando así un nuevo desmadre que atenta contra sus propias decisiones anteriores.



Source link

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información. ACEPTAR

Aviso de cookies
العربية简体中文NederlandsEnglishFrançaisDeutschItalianoPortuguêsRomânăРусскийEspañol